Opinión—

Las democracias no mueren de un día para otro

Las democracias no mueren de un día para otro. Se desmoronan poco a poco, mientras normalizamos los atropellos y justificamos al poder porque gobierna alguien por quien votamos. Amigo, ¿defenderías lo mismo si lo hiciera un presidente de una ideología contraria a la tuya? La Constitución no puede depender de nuestras simpatías políticas.

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