
Cuando la democracia empieza a perder sus límites
¿Y si el verdadero problema no fuera la ideología de este gobierno, sino lo que está empezando a hacer con nuestras instituciones? Mientras Colombia atraviesa una de sus mayores crisis, algunas decisiones sobre educación, religión, Fuerzas Armadas y poder político empiezan a levantar preguntas que no deberíamos ignorar. No estoy diciendo que Colombia sea Venezuela. Digo que, precisamente por nuestra historia, deberíamos saber reconocer las señales antes de que sea demasiado tarde. ¿Estamos exagerando o deberíamos estar más atentos?
